martes, 17 de junio de 2014

Renovar las cortinas: cómo elegirlas para acertar



Renovar las cortinas: cómo elegirlas para acertar

¿Quieres darle un aire nuevo a tu casa? Solo cambiando las cortinas lo lograrás. Te contamos cuáles son las mejores opciones.

¿Qué tipo de tela es la más adecuada?

Dependerá de la función de la cortina y del estilo que busques. Si quieres conseguir intimidad, lo mejor son los tejidos pesados como el tafetán o las chenillas. En cambio, si lo que buscas es dejar pasar la luz, elige textiles finos, como las gasas.
En cuanto al estilo, para dar a la casa un aire fresco convienen los tejidos naturales como el algodón o el lino; para un ambiente romántico, las gasas o las sedas; y para uno sofisticado, cortinas de telas pesadas con una bonita caída.

Cortina o estor, ¿qué es más práctico?

Depende del sistema de abertura de la ventana. Las correderas admiten cualquier opción, pero en las practicables u oscilobatientes es más práctico poner cortinas para poder abrir la ventana más fácilmente. Si eliges un estor, debe tener espacio suficiente para recogerse totalmente en la parte superior de la ventana.

Barras y rieles, ¿cuánto deben medir?

Para aprovechar al máximo la apertura de las ventanas, las barras y los rieles deben ser más anchos que ellas. Así podrás recoger por completo las cortinas sin tapar ni un cm de la ventana. En ventanas de tamaño estándar deben sobrepasarla entre 7 y 15 cm por cada lado, y en ventanales anchos, unos 22 cm por cada lado.

¿Cómo elijo el color de las cortinas?

Su color debe ser de la misma gama –o un color coordinado– que los tonos de la tapicería de los muebles y del resto de textiles de la estancia. Si dudas, opta por tonos neutros y acertarás. No conviene mezclar estampados diferentes, ya que es difícil combinarlos bien.

¿Qué sistemas existen para colgarlas?

Los básicos son las barras y los rieles. Las barras son fáciles de instalar y decorativas (las hay de muchos materiales y colores). Los rieles permiten manejar más fácilmente la cortina, se colocan en el techo y se usan para tapar tambores de persianas o cuando no hay espacio para una barra. Otra opción son los tensores de acero, eficaces y discretos.

¿Se llevan las cortinas dobles?

Sí, para dar más protagonismo a las ventanas. Pero resérvalas para grandes ventanales y puertas balconeras. “La combinación más habitual es la de cortinas y visillos, pero hoy se opta más por una confección clásica como unas cortinas a tablas con unos estores. El resultado es sereno y contemporáneo”, dicen en KA International.

¿Cuál es la tendencia actual?

“Crear ambientes naturales. Por eso triunfan las telas de lino. Las hay con tramas más o menos abiertas, hilos gruesos o finos, lisos, estampados sutiles o bordados espectaculares...”, dicen en KA International. Se llevan las texturas, los estampados geométricos y las mezclas con oros y platas.

Mucha o poca luz, ¿qué cortina elijo?

El color y el tejido gradúan el paso de luz. Para habitaciones oscuras, escoge tejidos ligeros y vaporosos como visillos o linos de trama abierta. Mejor en tonos claros, que aumentan la luminosidad. Para matizar la luz, opta por cortinas dobles, tejidos tupidos o screens enrollables que tamizan el sol y dejan ver el exterior.

¿Y para estancias pequeñas?

Como norma general, el tamaño de las cortinas debe ser proporcional a las dimensiones de la estancia. En habitaciones pequeñas, viste las ventanas de forma sencilla, con estores o visillos y telas claras o semitransparentes. Mejor si son lisas (o con estampados pequeños) y del mismo tono que la pared.

¿Cada cuánto debo lavar las cortinas?

“Aspíralas cada semana y llévalas a la tintorería cuando necesites lavarlas: la limpieza en seco alargará su vida”, asegura Beatriz Gancedo. Si prefieres lavarlas en casa, asegúrate de que caben en tu lavadora y fíjate en las especificaciones de la tela. Ten en cuenta que en el primer lavado pueden encoger.

Trucos para ampliar ventanas

Una ventana pequeña parecerá mayor si la cubres con una cortina más grande que ella. Haz que la barra (y la tela) sea unos 30-50 cm más ancha que la ventana, coloca la cortina a ras de techo y déjala caer hasta el suelo. Así tendrá, además, un aspecto más elegante y vestido.

¿Cómo saber cuánta tela necesito?

Depende del tamaño de la ventana, de la confección y del ancho de la tela (lo habitual es que mida 1,40 m de ancho). “Para saber el ancho de tela que necesitas, mide el ancho de la ventana y multiplícalo por 2,50. Luego, divídelo por el ancho del tejido y sabrás cuántos paños de tela precisas. El largo de los paños lo sabrás midiendo la altura de la ventana y sumándole 50 cm para confeccionar el bajo y la cabecilla de la cortina”, dice Beatriz Gancedo de Tapicerías Gancedo.

¿Y en la cocina y el baño?

En estas estancias se generan humos, vapores y olores que impregnan rápidamente las cortinas. Por eso una buena solución son las venecianas o estores de lamas. Los hay que incluyen tratamientos antihumedad e incorporan textiles que les dan una apariencia más elegante. Otros son ignífugos. Otra opción son las cortinas de algodón o mezcla que se pueden lavar a menudo.
En cuanto a la confección, el sistema más empleado es el del estor.

¿Cuánto cuesta renovar las cortinas?

El precio varía mucho según el tejido (ancho de la tela, composición...), del tipo de confección y de la instalación. En general, los rieles son más económicos que las barras, cuyo precio varía según el material

viernes, 2 de mayo de 2014

Redecora con pintura: fácil, rápido y económico

Cambiar tu casa con pintura es sencillo y cada vez, más limpio y saludable. Nuestro experto en pintura nos aconseja el mejor tipo de pintura y descubre las tendencias para crear ambientes más personales.
Según Joan Montava, responsable de imagen y comunicación de Industrias Titan, el mundo de la pintura está en constante evolución. Año tras año se buscan nuevos colores, técnicas y, sobre todo, productos cada vez más saludables y respetuosos con el medio ambiente. Pero también que faciliten la tarea de pintar, y el sistema monocapa es el producto estrella.

Un cambio de look
 fácil, limpio y económico

Cuando te planteas pintar la casa, no siempre llamas a un pintor. En nuestra web titanlux.es –afirma Montava– mostramos cómo crear ambientes con personalidad mediante la pintura, el método más económico para renovar la casa. Un ejemplo: para pintar un piso de 100m2 con el sistema "una capa", necesitarías solo dos cubetas de 5kg –con una cubres unos 50m2– para las paredes y otra para el techo. ¿Total? Un presupuesto de menos de 100€ si lo pintas tú (frente a los 500-1.200€ que costaría contratar a un pintor).
Además, las pinturas monocapa facilitan el trabajo porque, al ser más densas, con una sola pasada tapan cualquier color o imperfección, y además no producen olor, no gotean y se secan en apenas 30 minutos. Por otro lado, el mejor momento para pintar es cuando empieza el buen tiempo, porque entra más luz en casa, con lo que se ven mejor los defectos de la pared, y a la vez, puedes abrir las ventanas para que la pintura se seque con el aire.

Menos disolventes
 y más aceites naturales

El estado natural de la pintura es sólido, pues es un pigmento en polvo. Para poder aplicar este polvo, debe tener una consistencia líquida y para ello se utiliza agua y disolvente. Una vez hemos pintado, estos se evaporan y solo queda el pigmento. Cada vez se va reduciendo la cantidad de estos componentes químicos y se sustituyen por aceites naturales, que son mucho menos agresivos tanto para la salud como para el medio ambiente.

Tendencias y clásicos que siempre funcionan

Los colores claros continúan siendo los reyes. Pero no hablamos de los blancos de toda la vida. Son blancos rotos con un tono intenso como el canela, por ejemplo. Hay otros colores que también funcionan. En salones, tonos elegantes como los tostados, combinados con mobiliario blanco o de madera natural. Para el dormitorio principal se buscan tonos cálidos que creen ambientes relajados. Y para los recibidores, se tiende a coger una pared como protagonista dándole un efecto óxido, por ejemplo, uno de los de más éxito. Da un toque actual y es muy económico: por 15€ puedes conseguir dar personalidad a la pared en una tarde.
Pero además de paredes y suelos, son muchos los elementos de la casa que se pueden actualizar con una mano de pintura. Los muebles, los radiadores, las baldosas e incluso los suelos de madera. Hay que lijarlos bien hasta llegar a la madera original y se les puede aplicar un barniz coloreado; existen hasta 400 tonos distintos.

5 consejos para elegir el color perfecto

1. Fíjate en la orientación. Porque la luz natural de una estancia es clave en la elección del color. Si hay mucha, puedes jugar. Si hay poca, mejor opta por tonos claros. Se llevan los blancos rotos con algo de color: canela o gris piedra.
2. Controla los metros. En espacios pequeños, elige una pintura mate sedosa que aporta profundidad y sensación de amplitud. Y aunque tengas mucha luz, si tienes pocos metros son recomendables los colores claros.
3. Mide la altura. Si los techos son bajos, lo ideal es pintarlos de blanco para que no pesen visualmente. También influirán en la pintura de las paredes, que necesitará ser clara para ganar espacio.
4. Combina con los muebles. Determinan el color por su estilo y por su volumen. Un mueble de wengé, por ejemplo, pedirá colores claros y los lacados blancos permitirán tonos más intensos.
5. Selecciona el tono. Elige el color con libertad. Las principales marcas de pintura disponen de máquinas tintométricas que pueden escanear y reproducir el tono de cualquier soporte. Hay hasta 10.000 colores.

5 pasos para conseguir el mejor resultado

1. Limpia. Para que la pintura se adhiera bien y el resultado sea perfecto, debes eliminar polvo, grasa y humedad. Después, déjala secar.
2. Protege. Necesitarás trapos, papeles o plásticos para cubrir muebles y suelos. Y para zócalos, interruptores y marcos de puertas y ventanas, cinta de papel adhesivo o de carrocero.
3. Prepara. La espátula para aplicar masilla en los desperfectos. La lija para alisarla. Las brochas redondas y planas. Pinceles para detalles y cubeta y rodillo de 18 a 22 cm de fibra de nylon larga.
4. Sella. Los poros absorben pintura, de manera que en una pared sin sellar gastarás más pintura y el acabado puede ser desigual. Si la superficie es porosa, dale antes una mano de selladora.
5. Pinta. Aplica la pintura con rodillo en varias direcciones y acaba haciendo una pasada en vertical en el caso de las paredes y en una misma dirección, en el caso de los techos.

Qué nos aporta el color

• Neutros: La base perfecta. Son, además del blanco, los colores básicos que funcionan bien siempre y no pasan de moda. Beiges, blancos rotos y grises.
• Cálidos: Tonos que abrigan. Los colores cálidos arropan las estancias e incluso pueden subir algún grado la temperatura. Amarillos, rojizos y marrones.
• Fríos: Los más frescos. Son ideales para casas de climas cálidos o de veraneo. Amplían y potencian la luz. Verdes, lilas y azules.